«¿Te preocupa que tu hijo esté atravesando una depresión? Un test puede ayudarte a identificar señales clave».
Padecer un trastorno depresivo implica experimentar cambios en las emociones, en los pensamientos, en las motivaciones y en el bienestar físico.
La depresión no es solo cosa de adultos. También puede darse en la infancia y en la adolescencia. La experimentación de esos cambios se pueden ver cuando aparecen síntomas como: baja autoestima, el niño se da poco valor, el pequeño se siente triste, siente que no es capaz de hacer las cosas, falta de apetito, cambios en el sueño, falta de interés por las cosas o bajan las calificaciones en el colegio.
El reconocimiento, la intervención y la prevención de los trastornos como la depresión en niños y en adolescentes ayudarán a reducir los efectos negativos que pueda causar en su desarrollo evolutivo. Si no se logra identificar precozmente los síntomas de alarma que indican depresión en los pequeños, estos emporarán a medida que avanza en las etapas de maduración creándole problemas en el futuro a él y a su entorno.
El diagnóstico siempre deben hacerlo los profesionales
El test que te ofrecemos es simplemente una pequeña ayuda ya que para hacer un diagnóstico en los niños con depresión será necesario la consulta a especialistas con experiencia en este trastorno.
El trabajo coordinado de los profesionales junto con el de los padres será esencial para poder ayudar al niño o adolescente.
El diagnóstico de la depresión se hará de la siguiente forma:
1.- Será imprescindible la información que aportan tanto los padres como el entorno escolar. Para ello se emplea las entrevistas.
2.- Como con los niños pequeños según la etapa del desarrollo que se encuentren tienen limitaciones cognitivas y de verbalización, será necesario que se utilicen técnicas específicas verbales y no verbales para que se pueda dar una comunicación fluida y poder «recoger”» información. Es decir, instrumentos de evaluación como: inventarios, entrevistas estandarizadas, test pictóricos, cuestionarios, escalas, aplicación del juego infantil, etc.
3.- También se evaluarán los aspectos biológicos para el diagnóstico. Esto se lleva a cabo con el análisis de los elementos físicos que se relacionan con la depresión. De esta manera, se pueden hacer pruebas de carácter endocrino, como por ejemplo la que determina el nivel de la hormona del crecimiento. También se hacen pruebas como la EEG (electroencefalograma) mientras duerme, o la EMG (electromiograma)
Así pues, tras escuchar al entorno del pequeño, evaluar al niño y realizar pruebas complementarias, el equipo de profesionales formado por médicos y psicólogos podrá llegar a un diagnóstico fiable.
Un pequeño test te ayudará a hacerte una idea
Existen muchos instrumentos de evaluación para poder diagnosticar depresión infantil. Cuando se recurre a dichos instrumentos se deben tomar en cuenta algunos elementos como: El nivel de desarrollo del niño, sus habilidades emocionales, o su madurez cognitiva.
Me he inspirado en algunos de estos instrumentos:
- Pediatric Symptom Checklist (PSC)/Jellinek et al., 1979.
- Child Behavior Checklist (CBCL)/ Achenback, 1985,
- Children’s Depression Inventory (CDI)/Kovacs, 1992.
He configurado un pequeño cuestionario de observación para poder identificar síntomas emocionales y psicosociales que hace referencia a problemas que los niños «interiorizan» y problemas que “exteriorizan” que puede resolver algunas de tus dudas. Eso sí, te avisamos que no tiene ninguna evidencia científica y te animamos a que si tiene alguna preocupación lo mejor será buscar la ayuda de profesionales.
| NO | A VECES | A MENUDO | ||
| 1 | Se queja de dolores/molestias sin causa física. | |||
| 2 | Pasa mucho tiempo solo. | |||
| 3 | Se cansa fácilmente. | |||
| 4 | Es inquieto, Incapaz de mantenerse sentado. | |||
| 5 | Ha perdido interés en el colegio. | |||
| 6 | Sueña despierto demasiadas veces. | |||
| 7 | Se distrae fácilmente. | |||
| 8 | Le dan miedo las situaciones nuevas. | |||
| 9 | Se siente triste, infeliz. | |||
| 10 | Está irritable, enfadado. | |||
| 11 | Se le ve que se siente desesperado. | |||
| 12 | Tiene problemas de concentración. | |||
| 13 | Ha perdido interés en sus amigos. | |||
| 14 | Se pelea constantemente con los otros. | |||
| 15 | Se ausenta en el colegio. | |||
| 16 | Repite curso. | |||
| 17 | Se siente mal consigo mismo. Falto de ánimo. | |||
| 18 | El médico no encuentra ninguna dolencia. | |||
| 19 | Tiene problemas de sueño. | |||
| 20 | Se preocupa demasiado. | |||
| 21 | Pasa más tiempo junto a sus padres que antes. | |||
| 22 | El niño siente que es «malo». | |||
| 23 | Se hace daño así mismo frecuentemente. | |||
| 24 | Actúa como un niño más pequeño acorde a su edad. | |||
| 25 | Culpa a otros de sus problemas. | |||
| 26 | No quiere compartir. | |||
| 27 | Parece que se divierte menos. | |||
| 28 | Rompe o destroza cosas. | |||
| 29 | No muestra sus sentimientos. | |||
Todas las preguntas elegidas para componer el cuestionario de síntomas reflejan características emocionales para identificar el trastorno depresivo. Las respuestas a las preguntas 1, 2, 3, 8, 9, 11,
13, 17, 18, 19, 20, 27 y 29 hacen referencia a problemas de «internalización» de los niños. Se deben considerar a la hora de evaluar signos de ansiedad, aislamiento, quejas somáticas y depresión de los niños.
Las demás peguntas hacen referencia a problemas de «externalización» como la ruptura de normas o la violencia. Si estos ocurren con cierta frecuencia podemos estar ante la observación de síntomas de un trastorno desafiante.
