«Las personas que te rodean pueden impulsarte o frenarte, pero la decisión de ser tú mismo siempre es tuya».
Seguro que has escuchado esta frase más de una vez. Tal vez fue tu madre con los brazos cruzados y una mirada de desaprobación cuando empezaste a juntarte con «ese amigo raro», o tu padre lanzándola como advertencia porque «esos chicos no me dan buena espina». Pero, más allá del susto adolescente de que te prohibieran una amistad, esta frase encierra una verdad innegable: las personas con las que pasamos el tiempo moldean, para bien o para mal, quiénes somos.
Desde que somos pequeños, vamos creando nuestro «círculo» sin pensar demasiado en ello: los niños del barrio, los compañeros de clase, los amigos de la infancia. En la adolescencia, la cosa cambia: buscamos gente que «hable nuestro idioma», que comparta nuestras ideas, gustos y hasta nuestras rebeldías. Luego, cuando la vida se pone seria, nos volvemos más selectivos y empezamos a rodearnos de aquellos que, en el fondo, reflejan lo que valoramos.
¿Influye la sociedad en quiénes somos? Más de lo que imaginas
Nos guste o no, la sociedad siempre tiene algo que decir. Nos dice qué es correcto, qué está bien visto y, de paso, qué deberíamos hacer con nuestra vida. Pero aquí está la clave: si tienes una autoestima fuerte, te sentirás libre para filtrar esas normas y quedarte con las que de verdad encajan contigo. Si tu autoestima se tambalea, es fácil que termines siguiendo lo que «se espera de ti», incluso si eso significa traicionarte a ti mismo.
Por eso, más que preguntar «¿qué opinarán de mí?», quizás es hora de preguntarse: ¿las personas con las que me rodeo me ayudan a ser quien realmente quiero ser?
Ejercicio para conocerte mejor
Vamos a hacer un pequeño ejercicio. No hay respuestas buenas ni malas, solo una oportunidad para entenderte mejor.
1.- Tus valores personales: ¿Qué cosas son realmente importantes para ti? Escríbelas.
- Ejemplo: «Valoro la honestidad y la autenticidad por encima de todo».
2.- Choques con las normas sociales: ¿Qué cosas «se esperan» de ti que chocan con tus valores?
- Ejemplo: «La sociedad dice que debo tener un trabajo seguro y bien pagado, pero yo prefiero algo que me apasione, aunque gane menos».
3.- ¿De dónde vienen estas ideas? Reflexiona sobre la influencia de tu familia, amigos, cultura, redes sociales…
- Ejemplo: «Crecí escuchando que el éxito es tener estabilidad económica».
4.- ¿Qué dice tu autoestima? ¿Te sientes seguro de seguir tu camino o temes decepcionar a los demás?
- Ejemplo: «A veces dudo, porque me preocupa que piensen que estoy tomando malas decisiones».
5.- Redefiniendo lo que quieres: ¿Qué puedes hacer para que tus valores pesen más que las expectativas externas?
- Ejemplo: «Voy a replantearme qué significa el éxito para mí, sin dejar que lo dicten otros».
6.- Pasa a la acción: Piensa en algo pequeño que puedas hacer hoy mismo para ser más fiel a ti.
Conclusión
No puedes elegir a tu familia ni a tus compañeros de clase cuando eres niño, pero sí puedes decidir, con el tiempo, quién quieres que forme parte de tu vida. Las personas que te rodean pueden impulsarte o frenarte, pueden ayudarte a crecer o alejarte de lo que realmente quieres. Así que la pregunta no es «¿qué opinarán los demás?», sino: ¿estás rodeado de gente que te acerca a quien realmente eres?
Si quiere saber más puedes encontrar más información en mi libro Desarrollo personal: dinámicas, juegos y actividades
